Durante la crisis del 2.001 fueron muchas las Tomas de tierra realizadas en la ciudad de Roca, al igual que en otros puntos del país.
Sin embargo casi ninguna obtuvo logros importantes en la pela por la tierra. La única excepción fue la Toma de las 250 viviendas. Las familias llevan casi cinco años a la espera de una decisión política que les permita seguir allí, ya que las tierras son propiedad de la Colonia Penal U. 5, perteneciente al Servicio Penitenciario Federal, con sede en Buenos Aires.
Los antecedentes en logros conseguidos a través de la toma de tierras no han sido exitosos, al menos hasta el año pasado.
En Chacra Monte- barrio ubicado en medio de los montes frutales, al sur de la ruta 22 y al oeste de ruta seis- surgió un nuevo intento de toma de terrenos abandonados hacia fines de octubre del 2.006.
Los “usurpadores” eran familias que, durante años, vivieron en viviendas prestadas por los dueños de las chacras en las que trabajaban.
Muchas de estas familias empezaron a ser despojadas de dichas casas. El motivo tuvo que ver con las exigencias del mercado europeo, sobre mejora en los montes frutales y de condiciones de vida de sus trabajadores (aún hoy surgen denuncias de obreros que viven en un hábitat poco saludable. En la mayoría de las residencias existen letrinas).
Los trabajadores rurales de este sector del valle, no tuvieron más remedio que tomar tierras abandonadas, cerca del barrio.
Así surgió una nueva Toma. Pero esta, tendrá características diferentes que al día de hoy le permiten contar con algunos logros.
La organización
En principio se tomaron 10 hectáreas de montes abandonados, ubicado cerca del barrio y sobre el margen de calle Canale (hoy la arteria está siendo asfaltada, en el marco del programa provincial de pavimento rural).
Desde municipio la Comisión organizadora de la Toma, se les prometió una expropiación de dichas tierras, ya que el dueño tenía una abultada deuda, imposible de pagar.
Sin embargo la cantidad de familias sin tierra era tal, que los lotes no alcanzaban para todos.
La Comisión hizo un pedido a provincia por otras 10 hectáreas, que en principio fueron denegadas. Ante esta respuesta, los miembros de la comisión, decidieron dar un paso en más en el pedido por esas tierras y organizaron una caminata a Viedma. “Queremos hablar con el gobernador”, era el pedido y la consigna.
Muchos medios regionales cubrieron la partida de los lideres de la Toma, que con mochilas, banderas y familiares iniciaban la caminata desde el barrio a la ruta 22, donde los caminantes se despidieron de sus familiares. |
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Primeros ranchos en la Toma |
Los diez representantes de las familias rurales caminaron más de cien kilómetros y en la localidad de Chimpay fueron interceptados por el legislador Daniel Sartor (radicalismo), quien los puso en contacto con el gobernador Saiz, vía telefónica. La promesa del mandatario fue que tendrían las tierras, siempre y cuando abandonaran la caminata a Viedma. Ese fue el acuerdo, que en este caso (por parte del gobierno) se cumplió. Meses después la legislatura aprobaría la expropiación de 10 ha. Este logro permitió que 252 familias tengan su terreno (10 x40). Los residentes festejaron este logro y fueron por más.
Mensura, luz y agua
Siempre basándose en la Constitución Nacional y en el derecho de las personas a contar con lugar, vivienda y agua potable, los organizadores de la Toma, siguieron reclamando ante las autoridades.
El municipio mensuró las tierras y la Toma, ya comenzó a verse como un barrio organizado.
“Este cinco de noviembre cumplimos un año del inicio de la lucha. En este tiempo conseguimos la tierra, la mensura, un convenio con ARSA para extender la red de agua potable. A Edersa le solicitamos la luz y el proyecto para la instalación y distribución de la red eléctrica ya se comenzó a realizar. Esperamos contar con la energía para fines de este año”, dice conforme Nelson Ayenao, uno de los coordinadores.
En la visita presidencial a Roca, se entregó un pedido a Kirchner para que se evalúe la construcción de un plan de vivienda, hechas por esfuerzo propio. Pedido que fue contestado y donde se asegura que se abrió un expediente para atender dicho pedido a través del Ministerio de Planificación.
Mientras esto se resuelve, los vecinos de la Toma, imaginan un barrio donde no falte nada. Incluso ya plantaron varios arbolitos en un gran predio que será destinado a plaza.

Padre Claudio realiza una horación en la Toma
“Nosotros queremos trabajar, por eso pedimos un plan de vivienda que nosotros podamos construir.; tal vez, mediante el sistema de cooperativas, pero queremos hacerla nosotros. Incluso en la instalación de la red de agua también pondremos la mano de obra. Para eso hemos formado una comisión tripartita: vecinos-municipio-provincia. Es una manera de avanzar más rápido en la solución a los problemas”, dice el joven Ayenao, como brindando una formula que da resultado, cuando los vecinos son protagonistas del cambio que buscan.
Este próximo cinco de octubre, las familias rurales tendrán mucho para festejar. Y la unión y organización han sido la clave para que en menos de un año se consiga, casi por la fuerza e insistencia, lo que el Estado suele negar por la vía diplomática.
“Somos el primer eslabón en la cadena de la producción y los más pobres”
Nelson Ayenao y Héctor Vinet, hablaron en representación del resto de los integrantes de la Toma.
Se muestran contentos con los logros y aspiran a tener un barrio organizado, trabajador y solidario.
“El obrero rural siempre estuvo debajo de todo. Es el primer eslabón en la escala de la producción frutícola, permitiendo que funcione toda la economía regional. Pero nada de eso es tenido en cuenta.
Los comercios que venden ropa, los que venden comida en el centro, los grandes supermercados… todos se ven favorecidos cada vez que cobra su sueldo el trabajador frutícola. Todos ellos ganan, pero los obreros rurales no. Estamos cansados de esta situación. Más aún cuando vemos que el gremio no nos representa ni nos defiende.
Vos viste algún plan de viviendas hecho para los que trabajamos en la chacra. No. Planes existen, pero son para los que ganan más de $1.500 de sueldo en blanco. Ninguno de nosotros entra en ese sistema. Por lo tanto nunca podremos anotarnos a un plan de viviendas.
Hoy queremos dejar de ser los últimos y reclamar lo que por derecho nos corresponde” afirman los miembros de la Comisión de la Toma de Chacra Monte.
Festejos
Los residentes de la Toma festejarán este cinco de noviembre su primer año de lucha. Invitaron a otros obreros rurales y organizaciones sociales que han venido acompañando el proceso. En el acto se hará entrega de las tenencias precarias a cada uno de los vecinos y se mostrará un vídeo de la experiencia que vienen realizando.
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